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Licencia para ser libre

copyright © 2001, Ernesto Hernández-Novich

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Este artículo apareció publicado por primera vez en la edición de octubre de 2001 de PC World Venezuela | ver condiciones para su reproducción

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Revision 0.01 2001-09-14 Revised by: emhn
Primera Versión


El mundo del software está infestado de licencias, especialmente comerciales, que pretenden controlar el uso que se dá a las aplicaciones mientras protege los deseos del fabricante. Esto es, casi todas son un instrumento de privatización que persigue obligar al usuario a seguir los designios del fabricante y someterse a los particulares caprichos que éste quiera imponerle. "El software sólo puede ser utilizado en una máquina", "está prohibida la reproducción", "el desensamblaje y cualquier otra técnica de ingeniería de reverso está prohibida", "está prohibido publicar resultados de pruebas de rendimiento", "está prohibido utilizar el producto para desarrollar una aplicación que compita con nosotros" son sólo algunas de las frases que pueden encontrarse en las licencias de uso de las empresas de software más prominentes, y quizás la más desconcertante es "usted no puede utilizar software libre en combinación con éstas herramientas" que aparece en la licencia de un producto de desarrollo recientemente liberado. Como usuario uno no puede menos que sentirse oprimido ante tantas prohibiciones y uno debería pensar "¿Les estoy pagando para que controlen lo que yo hago?".

En la comunidad del software libre, las cosas son muy diferentes. Existen varias licencias que aseguran no solamente la continuidad de la existencia del software y la garantía de acceso al fuente, sino que permiten al usuario ejercer enteramente su libertad de uso y aprovechamiento de las herramientas mientras que protegen los deseos del autor de que el software permanezca libre. Esto es, la licencia protege al usuario tanto como protege al autor, otorgándole a ambos poder sobre la evolución de la aplicación particular.

La más prominente de las licencias de este tipo es sin duda la GPL (Licencia Pública General, por sus siglas en inglés). En síntesis, cuando un desarrollador libera su aplicación empleando ésta licencia, además de expresar su propiedad sobre la aplicación simultáneamente dice "todos tienen derecho a usar ésta aplicación, a modificarla, a redistribuirla, a enriquecerla y a comercializarla... lo único que no pueden hacer con ella es quitarle su libertad". Esto, además de ser consistente con la característica del desarrollo de software libre, se constituye en un reconocimiento humilde por parte del desarrollador en cuanto a que él no es dueño de la "última palabra" y en tanto quiere que la comunidad sea la que dicte las pautas que mejoren la aplicación, pero que siempre siga siendo libre.

Así, si usted es usuario de una aplicación protegida con la licencia GPL, deberá atenerse a las siguientes condiciones:

  • Puede utilizar el software todas las veces que quiera, cuando lo necesite, donde lo necesite, en tantos equipos como lo amerite y para el propósito que sea. Así, el uso es libre.

  • Puede modificar el software todas las veces que quiera, cuando lo necesite, donde lo necesite y para el propósito que sea. Y para eso el dueño de la aplicación le garantiza el acceso completo e irrestricto al código fuente de la aplicación. Así, el estudio de la funcionalidad de la aplicación, las modificaciones a éste y el trabajo derivado son libres, gracias a que el acceso a los fuentes es libre.

  • Puede redistribuir el software en su estado original todas las veces que quiera, cuando quiera y a quien usted quiera. Al hacerlo puede cobrar si lo desea. Pero siempre está obligado a heredarle los beneficios de la licencia a ese tercero. Así, la redistribución es libre, con la obligación de transferir la libertad.

  • Si usted tiene un trabajo derivado y quiere distribuirlo, es libre de hacerlo, pero está en la obligación de hacer libres las modificaciones. Usted no podría haber realizado el trabajo derivado tan rápido si no hubiera contado con el excelente código fuente eso sin contar que quizás a usted ni siquiera se le habría ocurrido la idea original, entonces el dueño del código fuente original le exige que usted libere también su trabajo: así como usted se benefició del trabajo de otros en libertad, usted debe beneficiar a otros en libertad. Así, la libertad de beneficiarse y de beneficiar al prójimo debe estar acompañada por la irrevocable libertad del software.

Todas éstas condiciones son iguales sin importar su raza, su sexo, su estrato social, su país de residencia, su creencia religiosa, su filiación política, su ámbito comercial, su nivel de instrucción, ni el propósito para el cual quiera emplear el software. En definitiva, al utilizar software protegido con la GPL usted es completamente libre de aprovecharlo y literalmente puede hacer "cualquier cosa" con el software excepto quitarle su libertad. Un precio muy bajo por tanta calidad técnica, que cualquier individuo con mentalidad altruista reconoce inmediatamente.

Así, la licencia GPL no solamente protege la libertad del usuario como usuario y la libertad del autor como dueño de la idea, sino que además respeta el deseo de este último de que su idea sea pública, que la mayor cantidad posible de usuarios tenga acceso a la misma y que se garantize que eso se perpetúe en el tiempo y en cualquier otro trabajo derivado de su idea. ¿No es esa una forma de proteger la propiedad intelectual del autor?

Pero la licencia GPL no es la única licencia de software libre, simplemente la más popular y a la vez más honesta y conveniente para los miembros altruistas de la comunidad. Otra licencia que aparece con frecuencia es la licencia BSD (Distribución Software de Berkeley por sus siglas en inglés). Esta licencia protege las cuatro libertades antes descritas con la excepción de que permite quitar la libertad al software; esto es, un aprovechador puede utilizar el excelente trabajo de BSD y convertirlo en software comercial cerrado, quitando las libertades originales.

La diferencia sutil entre ambas solamente es apreciable cuando se produce un trabajo derivado. Ambas permiten derivar trabajos en base al código fuente original y ambas permiten redistribuirlo. Pero la BSD permite que la redistribución sea "cerrada" mientras la GPL obliga a que la redistribución sea "libre". Esto quiere decir que si una empresa toma un fragmento de código BSD y quiere incorporarlo o cambiarlo para crear un producto comercial sin proveer los fuentes, puede hacerlo. Más allá de lo correcto o incorrecto, moralmente hablando, de ésta práctica, desde el punto de vista técnico es perfectamente posible clonar las modificaciones y ponerlas al público y la empresa no puede reclamar la originalidad de la idea a menos que también la publique. Lo que si puede ocurrir (y ha ocurrido) es que la empresa que ejercita este aspecto negativo de la BSD lo hace irrespetando algún standard internacional, lo cual es una maniobra clara y que evidencia la intención de controlar a los usuarios. Un ejemplo sencillo es la implementación de Kerberos en un sistema operativo propietario, que sólo fue posible gracias a que el código estaba disponible libremente bajo la licencia BSD, y que le permitió modificarlo de una forma incompatible con el resto de los sistemas operativos obligando a sus usuarios a trabajar con el de dicha compañía exclusivamente.

Otros proveedores de software han tratado de crear licencias que parecen libres pero que en realidad son tan restrictivas como una licencia comercial: la APSL (Apple Public Source License), las licencias Sun Community Source y Sun Solaris Source Code, la Microsoft Shared Source y la licencia de YaST (instalador de SuSE Linux) son algunos ejemplos.

Las aplicaciones técnicamente más avanzadas y poderosas están protegidas por la GPL o licencias similares: el kernel Linux, las aplicaciones GNU, Apache (la licencia Apache es compatible a la GPL), Perl (la licencia Artística de Perl es la disjunción de la BSD y la GPL), Python, Samba, GNOME, PHP y tantas otras que conforman la plétora de opciones disponibles en la comunidad del software libre. Y lo único que se pide de sus usuarios y desarrolladores es que las usen en libertad, sin poder quitársela.


NOTA: El autor de este artículo permite su reproducción con que se observen las siguientes cuatro condiciones:

  1. Que no se hagan modificaciones
  2. Que se mantengan su nombre y Copyright
  3. Que se haga referencia a que apareció originalmente en PC World Venezuela
  4. Que se muestren públicamente estas cuatro condiciones para cualquiera que quiera copiarlo

Desde el subproyecto native-lang/es de OpenOffice.org, agradecemos la colaboración y la generosidad del autor.

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