Los mitos de la ignorancia y la malicia
copyright © 2001, Ernesto Hernández-Novich
emhn@telcel.net.ve
Este artículo apareció publicado por primera vez en la edición de agosto de 2001 de PC World Venezuela | ver condiciones para su
reproducción
| Revision History |
| Revision 0.01 |
2001-07-20 |
Revised by: emhn |
| Primera Versión |
Una de las estrategias comerciales tradicionales es el empleo de relatos con "medias verdades" para desfigurar la imagen de aquello
que se percibe como competencia. Es una estrategia tan acostumbrada en el medio de la tecnología que hasta tiene su propio acrónimo:
FUD. La técnica tiene como propósito evitar que los consumidores experimenten con las nuevas alternativas, y el mecanismo del FUD es
crear miedo, incertidumbre y descrédito. Así, si usted quiere experimentar con el software libre y ha escuchado algunas de las frases
que siguen, prepárese para ver desbancados esos mitos, y si es uno de los que las repiten para oponerse, prepárese para leer los
argumentos irrefutables que recibirá cada vez más.
"¡El software libre es inseguro! Después de todo está a la vista y es más fácil encontrarle defectos."
Mientras más profesionales puedan tener acceso al código fuente, es más rápida la detección de defectos de diseño y programación
generales, y de aquellos que afecten en particular las condiciones de seguridad. Además, poseer el código fuente implica que, en caso
de encontrarse un error, es posible corregirlo inmediatamente sin esperar por el proveedor y contribuir dicha modificación a la
comunidad. De hecho, es ésta característica la que ha permitido que los diversos componentes de software libre tengan la calidad y
confiabilidad conocida en tan poco tiempo y a un costo menor de desarrollo.
Y generalmente lo mejor es un ejemplo: cuando alguien argumenta que el software libre es inseguro porque está a la vista, la mejor
respuesta es "aquí está el código, ¿muéstreme dónde?". Si puede mostrar algo, lo corrijo en el acto y problema resuelto. ¿Podría hacer
lo mismo con un software comercial cerrado para el cuál no tengo los fuentes? ¿Cómo puedo estar seguro que dicho software comercial
cerrado no tiene ningún defecto? ¿Basta con la palabra del proveedor? De acuerdo con SecurityFocus, el record de los proveedores de
software comercial es bastante malo: muchos defectos de seguridad y mucha lentitud para resolverlos... cuando los resuelven. ¿Usted y
su empresa aceptarían "apague su servidor Web" como solución a su problema de seguridad? Entonces use un servidor Web que sea basado en
software libre.
El software libre le entrega al usuario no solamente la posibilidad de auditar a gusto los componentes de software que utiliza, sino
también la seguridad de saber que puede resolver cualquier problema tan pronto sea detectado por él o por la comunidad. No es
coincidencia que una de las áreas tecnológicas más importantes, la criptografía, exige que todos los algoritmos estén a la vista...
precisamente para validar si en efecto son seguros.
"¡El software libre no tiene soporte!"
Cuando algo funciona de forma ininterrumpida durante meses, se comporta como se espera y ofrece el servicio adecuado... ¿quién
necesita soporte? Claro, para el que no está acostumbrado a usar software libre, la frase anterior puede sonar poco creíble.
Soporte es el conjunto de herramientas y recursos que sirven de apoyo para resolver un problema. Para empezar, si se tiene control
sobre el código fuente de los sistemas, se tiene el más completo de los soportes, pues hacer cualquier cosa que necesite con él solo
requiere disponer de profesionales que sean capaces de leer los programas para adaptarlos. El software libre siempre está escrito con
el ánimo de funcionar en la máxima cantidad de sistemas posibles y de alcanzar a la mayor audiencia, por eso es que se programa en
lenguajes como C y C++ que son portables y no están viciados por las condiciones de una plataforma particular. Si un profesional de la
informática no es capaz de adaptarse a algo tan "standard" y modificarlo, ¿es valioso para la organización? Siendo un poco más
positivos, es mucho lo que se puede aprender mirando como otros escriben programas; mucho más que los simples ejemplos de cursos y
tutoriales.
Claro, no todo el mundo cuenta con profesionales calificados que puedan navegar por el código fuente, así que hace falta el apoyo
para los administradores que deben emplear el software para proveer servicios. La gran mayoría del software libre es desarrollado con
la filosofía Unix en mente, así que cuentan con una o varias "páginas de manual" con todo lujo de detalles en cuanto a las
posibilidades de configuración, uso y monitoreo que la aplicación pueda tener. Y en un esfuerzo por alcanzar a la máxima audiencia
posible, han sido traducidas a muchos idiomas incluyendo nuestro castellano. Pero un administrador apurado o con escasa habilidad para
retener tanta información junta podría decir que necesita una solución un poco más rápida. Afortunadamente, muchos de los que se toman
las cosas con calma para hacerlas bien manejando toda la información posible, han escrito documentos específicos, paso a paso, con lujo
de detalles y referencias externas, que permiten atacar un problema concreto y resolverlo en un tiempo notablemente corto. Estos
documentos, conocidos como los HOWTO ("¿Cómo hago...?"), cubren tópicos desde la simple instalación de un servidor de impresoras hasta
las complejidades más profundas de preparar cortafuegos con filtraje de paquetes.
Y como todo este software y documentación son resultado de un proceso altruista de intercambio de información, está disponible de
forma libre (sin costo y sin restricciones) en la red. Además, los participantes de cada proyecto acostumbran tener foros de discusión
especializados a los cuales se invita a participar a desarrolladores y usuarios con el único propósito de perfeccionar el software con
el mínimo esfuerzo y máxima colaboración. Grupos de usuario que comparten información, experiencias y consejos, en lugar de fracasos y
desilusiones con proveedores cuyo software comercial no está a la altura de las exigencias ni siquiera a cambio de fuertes sumas de
dinero.
Pero tambien existen los que prefieren delegar en un tercero las responsabilidades de instalar, configurar, mantener y supervisar
los componentes de software que sustentan su negocio (es SU negocio y puede hacer lo que quiera con él). Y para ellos es afortunado
saber que no solamente cuentan con individuos a los cuales contactar, sino también empresas locales y trasnacionales que están en la
capacidad de ofrecerles contratos de servicios "tradicionales" bajo los esquemas de casos, proyectos y consultoría. Y como el software
libre es el mismo es posible cambiar de un proveedor a otro buscando lo que se exige como cliente: el mejor servicio. De hecho, la
comunidad "sabe quién sabe y quién no" y desde siempre ha sido la forma en que las empresas contactan al personal idóneo: según su
actuación pública.
"¡El software libre es peligroso para los profesionales! Si todo el software se vuelve libre... ¿de qué vamos a vivir?"
La respuesta corta, por demás lapidaria, es "de proveer el mejor soporte posible". Esto es, de conocer la tecnología, saber
implementarla y modificarla según sea necesario.
La respuesta larga es algo más interesante. Si se considera al software como un bien, éste tiene tres "valores": el valor de uso,
derivado del beneficio que el usuario obtiene por usarlo; el valor de mercado, derivado de poder venderlo a alguien; y el valor de
monopolio que es áquel derivado de lograr que no haya otro software en uso sino el propio y que ésta situación, alcanzada por medios
honestos o no, permita cobrar lo que se quiera por el.
Debe resultar obvio que el software libre lleva el valor de mercado y de monopolio a cero, puesto que desde el sistema operativo
hasta las aplicaciones de usuario son completamente gratuitas y de libre distribución. Pero el valor de uso depende exclusivamente del
usuario y de su negocio propio. Entonces, si no existe un elemento particular de software libre que un usuario necesite y su valor de
uso es importante para él, de seguro le pagará a alguien para que se lo escriba. Es aquí donde los profesionales de la informática,
preparados en el software libre, proceden a implementarlo, y luego a darle soporte.
La mayoría del software existente hoy en día existe gracias al inmenso valor de uso que tienen, pues su valor de comercialización es
prácticamente cero. Aplicaciones de banca, de seguros, de medicina, de climatología, de astronáutica y de ciencias básicas conforman el
grueso de ellas. Suponer que a la humanidad se le van a acabar las "ideas" para implementar en forma de software es bastante
ingenuo...
Será para otra oportunidad que desbanquemos el más reciente mito acerca del software libre: "¡Está en contra de la propiedad
intelectual!"
NOTA: El autor de este artículo permite su reproducción con que se observen las siguientes cuatro
condiciones:
- Que no se hagan modificaciones
- Que se mantengan su nombre y Copyright
- Que se haga referencia a que apareció originalmente en PC World Venezuela
- Que se muestren públicamente estas cuatro condiciones para cualquiera que quiera copiarlo
Desde el subproyecto native-lang/es de OpenOffice.org,
agradecemos la colaboración y la generosidad del autor.
|