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Ser gratis es la menos importante de las ventajas

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Este artículo apareció publicado por primera vez en la edición de junio de 2001 de PC World Venezuela | ver condiciones para su reproducción

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Revision 0.01 2001-06-20 Revised by: emhn
Primera Versión


Cuando se tiene una preparación técnico-científica y se es un profesional competente en el área de Ciencias de la Computación, resulta obvio que el software libre es ampliamente superior al software comercial. Sin embargo es una de esas cosas obvias que vale la pena comentar, porque entre otras cosas permite saber si el "técnico" con el que se habla es realmente competente.

Es muy simple. El software libre es creado por técnicos, especialistas en su área, con la experiencia acumulada de colegas que ponen a disposición trabajos previos, es revisado y criticado exhaustivamente por otros técnicos con todos los niveles de preparación existentes y está a la vista de toda la comunidad. El resultado de ese trabajo sólo puede ser excelente, comparado con el desarrollo cerrado por parte de un "grupo selecto" dentro de una organización comercial. Esta colaboración entre técnicos especialistas redunda en software más confiable y con una calidad estructural superior. Adicionalmente, es mucho más eficiente la reutilización del trabajo de otros, puesto que éstos elementos de software finamente desarrollados y con excelente documentación pueden ser adaptados a nuevos proyectos con mucha rapidez.

Y para los que aún se están preparando, bien sea estudiando o adquiriendo experiencia, la mejor manera de comprender la tecnología es mirando cómo está construida. El software libre es la manera más eficiente de educarse, primero porque está creada por colegas con la misma motivación y segundo porque su contenido es enteramente visible y modificable para experimentar. Un técnico que sabe como funciona un servicio X internamente y conoce los protocolos utilizados, es mucho más competente que uno que solamente sabe instalar un paquete que funciona como servidor X y que dice cumplir los protocolos.

Pero no todos tenemos preparación técnico-científica, por el contrario la mayoría de los usuarios finales tienden a ver el software como un instrumento de trabajo para hacer negocios de una u otra forma. Para este inmenso grupo de usuarios, usar software libre es la decisión más acertada para hacerse dueños de su negocio y aprovechar sus recursos.

Emplear software libre libera al usuario de las presiones y condiciones que son usuales en el software comercial. "Actualice porque la versión vieja no es compatible con la nueva", "si, sabemos que hay un error pero no se corrige hasta la próxima versión", "no puedes copiarte el programa a otra de tus compañías si no lo pagas", "esa modificación que quieres no se puede implementar ahora", "usted no tiene contrato de mantenimiento así que no le podemos dar soporte", son expresiones comunes del proveedor que tuvo la fortuna de capturar al cliente y lo mantiene sometido a través del software comercial y cerrado que le vendió. Al emplear software libre, el usuario adquiere la libertad de escoger no solamente la aplicación particular que se adapte a sus necesidades sino también al proveedor que le va a ofrecer el servicio de la manera más adecuada y eficiente.

Y no deja de ser importante el notable ahorro: ya no hay que pagar por licencias, royalties, derechos de uso ni ningún otro tipo de tarifa que los proveedores comerciales imponen para asegurarse la "fidelidad obligada" del cliente y un constante flujo de caja. El software libre no es solamente gratis, sino que su libertad extiende al uso irrestricto cuantas veces se quiera y sin tener que enterar a nadie. Más y mejor software, al menor precio posible y que además pone al usuario en control de su parque tecnológico...

Para los usuarios que además son empresarios, el software que utilizan es crítico para su negocio y por eso deben controlarlo. Debe resultar claro que al utilizar software comercial, éste es controlado por el proveedor, por lo tanto el usuario no controla enteramente su propio negocio sino que depende de los caprichos del proveedor, que puede "apretar el cuello" del cliente de muchas maneras. Usar software libre es el antídoto perfecto.

Los standards existen para asegurar la compatibilidad e interoperabilidad de tantos y variados sistemas en uso, y generalmente están expuestos en excelentes documentos... ¿pero cómo estar seguro si el proveedor realmente los respeta? Con el software libre no hay duda: se inspecciona el código y se sabe a ciencia cierta. Así, el software libre hace que los standards se reflejen en aplicaciones que funcionan y no en cascadas de acrónimos puestos en fino material de mercadeo. La Internet funciona gracias a que standards como TCP/IP, DNS, HTTP y FTP fueron implementados en software libre a la vista de todos. Y si todo el mundo respeta los standards alcanzados de común acuerdo, desaparece el peligro de entes monopólicos que controlen a la masa de usuarios.

¿Y si la aplicación que yo necesito no existe? La cantidad de software libre disponible permite iniciar y culminar exitósamente un mayor número de proyectos de desarrollo, apoyado en el reúso de software previamente desarrollado y en la posibilidad de exponer la nueva aplicación a la comunidad para que la critique y perfeccione.

Así, como usuario, tener acceso al código fuente asegura que podrá sobrevivir al proveedor. Por otro lado puede corregir los defectos y hacer mejoras a su propio ritmo y cuando lo necesite, evitando exponerse a los peligros de las "decisiones estratégicas" del proveedor que pretendan convertir la aplicación en algo "fuera del standard". Y de paso, si el proveedor pretende cobrar cifras exhorbitantes por el servicio... lo cambia por cualquier otro o desarrolla experticia propia. Razones suficientes para que como usuario se exija al proveedor entregar software abierto y libre, que no esconda funcionalidad ni código, porque de otro modo está en juego el destino del negocio propio.

La larga historia de negativas experiencias con el software comercial y la obvia preocupación de los proveedores comerciales que ven atacado su nicho de negocio, han llevado a usuarios, "técnicos" y negociantes a levantar varios mitos en cuanto al software libre: "es inseguro", "el costo total de propiedad se eleva" y "nos vamos a quedar sin trabajo si todo el software es libre". Son sólo mitos, algunos fruto de la ignorancia y otros de la malicia, de los cuales hablaremos en un próximo artículo.


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Desde el subproyecto native-lang/es de OpenOffice.org, agradecemos la colaboración y la generosidad del autor.

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